Felucho Jimenez
Dirigente del PLD, durante la presentacion del equipo de campaña del candidato presidencial Danilo Medina
Fotos: Carmen Suárez/acento.com.do
Fecha: 23/08/2011

Por: Nélsido Herasme

Las velloneras del gobierno quieren que la gente baile la música que ellas pongan, porque el destaparse ahora Félix Jiménez (Felucho) con un anuncio de que el presidente le dijo que dijera que el no va a reelegirse en el 2020, es como burlarse de la inteligencia de los demás.

De dónde le puede brotar a Felucho este anuncio reeleccionista, cuando de hecho se sabe que la constitución de la República le prohíbe al mandatario optar por un nuevo período.

A todas luces este es un tema traído por los moños de peledeistas que tratan de desviar la atención de lo que acontece en el país con los casos de corrupción, cuyo objetivo es seguirse mofando de la oposición, de la sociedad civil y del pueblo en sentido general.

Pero de una cosa estemos claro, y es que Felucho observa que entre los vocingleros y el escudo mediático del gobierno hay rezago, por tanto hay que sacudirlos, inyectándole dosis de ánimo para que se pongan las pilas, por tanto que nadie se asuste si ahorita llega una conocida o extraña firma encuestadora diciendo que la gestión de Danilo tiene un 80% de aceptación por lo bien que está conduciendo los casos de corrupción.

Pero de una cosa si deben estar claros tanto Felucho como las bocinas al servicio del régimen morado, y es que los casos de corrupción, como a cada puerco gordo le ha llegado su San Martin.

Aunque los peledeistas traten de vincular a ejecutivos de partidos de oposición en los sonados casos de corrupción, la población, en lo más profundo de su conciencia, sabe que ellos están metidos hasta los tuétanos y que el movimiento verde no dejará las calles.

Recordemos que un sector del PLD con alta tasa de rechazo salió del gobierno con un alto control de la justicia, la que hoy sirve de retranca para conocer abusos de poder e indelicadeza y otros apoyados en el escudo mediático venden la idea de que todo anda bien y mejorando, cuando en la realidad es todo lo contrario.

Al día de hoy no hay forma de que un tribunal toque con el pétalo de una rosa y dicte medida cautelar en contra de un funcionario vinculado al litoral del presidente de la República y su gobierno.

Refresquemos la memoria, porque no tan solo son los sobornos de la firma constructora Odebrecht, sino también las sobrevaluaciones de las obras y las financiación de las campañas electorales.

Casos frescos como el de Diandino Peña, la venta de los terrenos del CEA y la de un barrio con el vecindario en su interior, el de la Oficina de Ingenieros (la Oisoe), la remodelación del hospital Darío Contreras, viejos expedientes como el de la Sund Land, la compra de los aviones Súper Tucanos, Feliz Bautista, entre otros barbaridades están pendientes, y por encima de ello tenemos que dejarnos poner la enema de la reelección, no y no, Felucho.