Raydina Lora

Por: Raydina Lora

Si estás pensando en involucrarte en una relación con un hombre casado o salir con él, por favor detente solo 5 minutos a leer este artículo ya que te podrá hacer pensarlo dos veces y te ayudará enormemente a identificar si es lo que en realidad quieres.

Tratar de conquistar a un hombre casado puede convertirse en una trampa mortal, ya que él tiene una casa, un plan de vida con otra mujer y eso no lo puedes cambiar, aunque quieras atraer a un hombre casado, tú siempre serás la otra y no la única. ¿Cómo sabes si lo mismo que te dice a ti, no se lo dice a otras? Si se lo hizo a su esposa, ¿cómo sabes que no te hace a ti lo mismo?

Algunas mujeres buscan hombres casados o simplemente así se dieron las circunstancias, sea cual sea la forma en que lo conociste, esto puede ser muy peligroso, ya que tú puedes acabar perdidamente enamorada por él y si es alguien que no se quiere comprometer y sólo se está divirtiendo contigo, podrías terminar muy lastimada.

Mientras tu te estás rompiendo la cabeza viendo a ver cómo enamorar a un hombre casado, él duerme con su mujer, también tiene relaciones con ella, sino es por la noche, será por la mañana o al día siguiente y aunque tú estés tratando de construir momentos felices, de pasión y amor a su lado, siempre habrán situaciones en la que él no podrá estar contigo.

Recuerda que su familia tiene un lugar privilegiado en su vida, así le hagas dramas o te pares de cabeza, ellos serán lo primero, aunque continuamente se queje de que su matrimonio es el peor (todos dicen los mismo pero no dejan su matrimonio), no peques de ingenua y no confíes en las falsas promesas hasta que no te demuestre lo contrario.

Es muy fácil creer en lo que queremos oír pero eso no quiere decir que sea cierto y quizás tú eres una mujer que busca de un hombre bueno, honesto, amoroso y comprometido, pero piensa… ¿estás encontrándolo en la persona correcta? Si no quieres sufrir desengaños, no permitas que ningún hombre te embauque con su palabrería, ya qué habiendo tantos hombres solteros no te conformes con ser la otra, confórmate con ser la única.

La autora es Orientadora y Psicopedagoga.