EDITORIAL

Los organismos de emergencias del país se encuentran en sesión permanente, dando un estricto seguimiento a la evolución del huracán María que, conforme a los modelos de trayectoria, podría afectar la República Dominicana este jueves.

La Oficina Nacional de Meteorología emitió una alerta meteorológica por inundaciones repentinas para varias provincias del país, como forma de que las familias que residen en zonas vulnerables no se dejen sorprender.

Como parte de las medidas de prevención, en el país comenzaron a ser activados los planes de contingencia de las diferentes instituciones del Estado que integran la Comisión Nacional de Emergencia.

Hay que recordar que estamos en las cúspides de la temporada ciclónica y que por lo tanto la población debe mantenerse informada a través de los medios de comunicación, sobre todo cuando ya se sabe que el país ha quedado removido en algunos puntos, con los efectos del reciente paso del huracán Irma.

Se supone que en estos tiempos no debería existir sosiego por posibles inundaciones de hogares, por entender que este es un país en la ruta de los huracanes con basta experiencia en cuanto a daños, de los tantos que nos han dejados estos fenómenos.

Lamentablemente, no hemos dejado atrás la cultura de construir viviendas a las orillas de arroyos, cañadas y ríos y por eso cada año tenemos el corre corre y se repiten las dramáticas historias de gente que muere o el de las familias que quedan a la intemperie.

Confiamos en que tendrá que llegar la hora en que los gobiernos inviertan con seriedad en la gente y estén dadas las condiciones para que  familias empujadas por la pobreza,  no se vean obligadas a vivir en esas zonas vulnerables, las cuales son arrasadas cada vez que se presenta un temporal o huracán.