CABRERA, MARÍA TRINIDAD SÁNCHEZ.- El alto dirigente reformista Modesto Guzmán aseguró que a la actual dirección de Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) se le ha acabado el teatro por lo que se ha embarcado en la realización de precongresos y actividades de masas que evitan su cercanía e interacción con las bases.

Guzmán realizó este fin de semana un recorrido promoviendo sus aspiraciones a la secretaria general del PRSC por las provincias María Trinidad Sánchez y Samaná, donde se reunió con dirigentes de los municipios de Nagua, El Factor, Arroyo Salado, Las Gordas, Cabrera, La Entrada, así como de las Terrenas y Sánchez, a quienes les dio a conocer su programa de trabajo.

De igual forma, los dirigentes manifestaron a Guzmán el distanciamiento que existe entre ellos y quienes actualmente dirigen el PRSC. “Se le acabó la narrativa, las historias y el teatro, es por eso que acuden a actividades de masas de 200 y 300 personas porque es más fácil, eso les evita interactuar con la dirigencia nacional que se mantienen fieles al PRSC por el cariño y la adhesión inquebrantable a su líder insustituible Joaquín Balaguer”, explicó.

Aseguró que “han querido hacer del PRSC un teatro rodante que se mueve a su conveniencia con los mismos actores, incluyendo algunos nuevos de vez en cuando para confundir al enemigo”.

El veterano dirigente aseguró que son actos de despedida a los que le han llamado precongresos y congresos. “He llegado a la conclusión de que el PRSC se ha convertido en un relajo mal organizado, pero con presupuesto que hay que ponerle control”.

Asimismo, sostuvo que durante sus recorridos provinciales ha estado realizando una auditoria de dirigentes lo que le ha permitido determinar que hay demarcaciones donde no existen las directivas y donde existen están incompletas porque algunos han fallecido, otros dejaron de hacer política y algunos viven fuera del país.

Guzmán dijo haber llegado a la conclusión de que “el PRSC se ha convertido en un relajo mal organizado pero con presupuesto que hay que ponerle control. Ese relajo tiene que acabar sino se donará el local del partido para un hospital”.

Planteó que en el partido reformista, y en su dirigencia actual, “se ha aposentado la insensatez la desmesura, la intolerancia y el sin sentido cuando estás cosas se convierten en la regla se pierde la perspectiva de lo que implica la importancia y la responsabilidad de un partido político en una democracia representativa”.