EDITORIAL

El director de la Policía Nacional Ney Aldrin Bautista, fue designado en el cargo el pasado 30 de Agosto, en momentos en que la población  era castigada de manera implacable por la delincuencia, la criminalidad y la violencia.

Desde su llegada a la institución policial el Bautista Almonte ha puesto todo su empeño en mejorar la imagen de la institución y de acercarla a la población.

Es de ahí, que el jefe policial ha propiciado encuentros en los barrios y localidades del interior, reuniéndose con los comunitarios y la población, para escuchar sus inquietudes y necesidades.

Es loable labor que viene realizando el director de la policía en aras de rescatar la confianza de la población en la institución llamada a protegerle y brindarle seguridad.

El esfuerzo del general Ney Aldrin Bautista Almonte requiere del concurso de todos los sectores sensatos de la población ya que no sólo debe enfrentar la delincuencia y la criminalidad callejera sino a quintas columnas que empañan y enlodan la labor policial.

Esas quintas columnas que han hecho de la policía su modo operandi y de vida, no se doblegaran tan fácilmente y es de ahí las trabas y cortapisas que se han venido poniendo para el fiel cumplimiento de la Ley de Reforma Policial.

El director de la Policía Nacional, mayor general Ney Adrin Bautista, admitió que la institución se ha alejado de la comunidad y que la población no confía en la misma por el comportamiento de algunos agentes que con sus acciones se han apartado de los lineamientos del cuerpo del orden.

El distanciamiento de la Policía y la comunidad ha evitado que la delincuencia se combata con mayor efectividad, según el mayor general Ney Aldrin Bautista.

Las declaraciones del director policial se realizaron al encabezar un encuentro con comunitarios de Los Guaricanos, al tiempo que garantizó que durante su gestión se restablecerá ese acercamiento de la institución y la comunidad.

Confiamos en el éxito de la gestión del general Ney Aldrín Baustista Almonte y de su empeño en mejorar la imagen de la institución del orden.

En hora buena y éxito en su loable y meritorio esfuerzo que a la postre nos beneficiará a todos.