Santo Domingo- La mortalidad materna es la principal violación a los derechos de la mujer, afirmó este lunes el doctor Víctor Terrero, director ejecutivo del Consejo Nacional para el VIH y el Sida (Conavihsida).

“177 mujeres por cada 100 mil habitantes mueren a causa de embarazo, parto o post parto” señaló Terrero.

Terrero dijo que para obtener mayores resultados en la disminución de la mortalidad materna es necesario fortalecer los programas de planificación familiar, despenalizar el aborto con las observaciones hecha por el presidente Danilo Medina.

Resaltó que la República Dominicana tiene el compromiso de reducir la mortalidad materna y hacer valer los derechos de la mujer.

“Somos signatarios de decenas de acuerdos internacionales que establecen la necesidad de garantizar los derechos sexuales y productivos de las mujeres y tenemos el compromiso de alcanzar el desarrollo sostenible.

Dicen educación sexual es la gran ausente en las escuelas de RD

Un grupo de expertos abogó ayer porque se introduzca de una vez y por todas la “Educación Integral en Sexualidad” en el currículo educativo.

La antropóloga Tahira Vargas; la directora ejecutiva de Profamilia, Magaly Caram; el director de Censos y Encuestas de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), Frank Cáceres, y el director ejecutivo del Consejo Nacional del VIH y el Sida (Conavihsida), Víctor Terrero, coincidieron en la necesidad de que el Estado asuma una problemática que guarda una estrecha relación con el alto índice de embarazos no deseados en adolescentes, los feminicidios y la violencia de género, así como el acoso y las enfermedades de transmisión sexual.

Tahira Vargas afirmó que las familias por sí solas no cuentan con las herramientas suficientes para educar a los adolescentes en esta materia, por los tabúes y preceptos religiosos que rodean la sexualidad.

“Tenemos un tabú con respecto a la sexualidad, es un tema oculto. Sin embargo, la población adolescente está viviendo la sexualidad, sufriendo situaciones de abuso permanente y no cuenta con herramientas para prevenir, ni protegerse”, dijo la experta.

Deploró que esta materia sea la gran ausente de las escuelas, y que el Ministerio de Educación reduzca su abordaje a simples charlas dictadas por el área de Orientación y Psicología, dejando de lado, la recomendación de la Unesco, que plantea un enfoque integral que abarca derechos, género y un cambio en la masculinidad.

“La educación sexual debe suponer un proceso desde la educación básica, hasta la educación media, donde incluso se trabaje como asignatura. Eso ayudaría en la reducción de los embarazos en adolescentes no deseados. Otra consecuencia de esta falta son las violaciones y abusos sexuales, porque si tú tienes una población masculina que no recibe educación, que no recibe prevención, un cambio en su comportamiento en términos educativos, está asumiendo una relación totalmente desigual y agresiva”, explicó.

Adolescentes ignoran su fisiología

De su lado, Frank Cáceres afirmó que un estudio de su autoría reveló que apenas el 20% de las adolescentes entre 15 a 19 años sabía que en el ciclo menstrual hay un periodo de alto riesgo de embarazo, lo que revela el alto desconocimiento de las mujeres sobre su fisiología.

“Eso es grave, porque esas adolescentes que generalmente van a la escuela, y estaban en la secundaria, y alguna ya en la universidad, y que no sepan exactamente que eso ocurre con su cuerpo, con su fisiología, obviamente las pone en alto riesgo.

Entonces, hay que reinventar la educación dominicana, hay que educar para la vida. La educación no es solo un bachillerato, no es un requisito para entrar a la universidad. El bachillerato debe dotar al joven y la joven de información suficiente por lo menos para vivir”.

Herramienta contra embarazos

Mientras que la directora de Profamilia, Magaly Caram, dijo que esa entidad está “ansiosa” de que el Ministerio de Educación asuma la educación integral en sexualidad en el currículo como lo han prometido y se forme a los profesores para asumir esa tarea.

Resaltó que la educación es el mejor instrumento para reducir el embarazo no deseado a temprana edad que coloca al país en el quinto lugar de la región con las mayores tasas de niñas embarazadas entre 15 a 19 años.

Políticas públicas contra violencia y embarazos

Caram agregó que una de cada cuatro mujeres ha sufrido alguna vez en su vida un episodio de violencia doméstica, e insistió en que se trata de un problema de salud pública que debe ser abordado, no con “proyecticos”, sino con políticas públicas.

Víctor Terrero advirtió que la educación sexual debe abordarse de manera “clara, consciente, no pensando todavía en la cigüeña, porque si hacemos como pretenden algunos sectores estaríamos en lo mismo”