Por Olga Capellán

Ante la disyuntiva escenificada entre el gobierno central español y la Junta Autonómica Catalana, tras el llamado al Referéndum con la finalidad de declarar a la provincia de Cataluña como un estado libre e independiente por parte del gobierno local, el cual fue llevado a efecto este pasado domingo primero de Octubre.

La situación actual se torna de manera compleja, pues para el gobierno central dicho Referéndum carece de todo tipo de validez, ya que lo prohíbe la Constitución y, además porque no cuenta con la aprobación del Juez Supremo, ha sido considerado como ilegal.

Mientras tanto los catalanes pegan todo tipo de velocidad en busca de su independencia total, ya que cuenta con una autonomía económica y política, pero entrelazada con el gobierno que rige en Madrid.

Sin embargo, España que es un país democrático durante la celebración del Referéndum puso a sonar el chucho, es de ahí que más de 850 personas salieron heridas, muchos de ellos de gravedad, como consecuencia de la violencia puesta en ejecución por parte de las autoridades dirigidas desde Madrid.

Pero los catalanes no creen en cuentos y a pesar de la reprimenda practicada por el gobierno central, el actual presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, anunció en el día de ayer que próximamente declarará la independencia por encima de que el gobierno de Mariano Rajoy esté de acuerdo o no, lo que pone en la expectativa al gobierno central y en apuro a todos los partidos políticos del país que tratan de buscar a como dé lugar una solución al problema.

Se considera que la misma puede ser un detonante sin precedente, pues el gobierno español no aceptará ni siquiera negociar con la junta catalana, no solo porque no esté de acuerdo, sino porque no puede mostrar flojedad ante la Generalidad Catalana, pues de hacerlo sería el inicio del final de España y eso no lo puede permitir ningún gobierno, dada la historia y los conflictos existentes con otras comunidades, como es el caso del País Vasco, quien lucha desde hace varias décadas por una independencia, lo que trajo como consecuencia la creación de la ETA, haciendo que esta lucha trajera lutos a numerosas familias Española.

Además, de ser así, podría despertar el interés de otras comunidades para también pedir sus independencias, entonces la existencia de España como nación quedaría mermada.

Hubo violencia innecesaria

La violencia practicada durante el desarrollo del Referéndum pudo haberse evitada, pues la misma se considera producto de la demostración de fuerza y enfrentamiento entre el presidente de la Generalitat Carles Puigdemont y el presidente del gobierno Mariano Rajoy: el empecinamiento de Puigdemont en celebrar un Referéndum que de hecho sabía que no tendría ningún asidero legal.

No hubo votación representativa

De los más de 5 millones de votantes catalanes, solo votó un millón aproximadamente, equivalente a menos de un 25% y aunque un 90% de los votantes dieron el sí, sin embargo en muchos de los casos hubo personas que ejercieron el voto varias veces, dado el caso de la mal organización del evento, que permitió que se votara sin la debida verificación de documentos.

No hubo una votación significativa, sin embargo Puigdemont insiste en declarar la independencia, y de ser así traería fatales consecuencias, ya que el artículo 155 de la Constitución española contempla en caso de levantamiento, el gobierno central puede gobernar la Generalitat desde Madrid.

Si se declara la independencia

Si se declarase la independencia de Cataluña perdemos todos, pues Madrid perdería una Comunidad Autónoma, la segunda más importante económicamente hablando, después del País Vasco, ya que las grandes industrias se encuentran en gran parte en esta área, aunque se dice que las multinacionales están abandonando a Cataluña ante la posible independencia.

Cataluña en cambio perdería su estatus comunitario, ya que dejaría de pertenecer a la Unión Europea, El Euro como Moneda circulante, tendría el cierre fronterizo, por lo tanto sus ciudadanos para moverse en Europa requerirían de un visado correspondiente.

Pero entre una cosa y la otra, lo cierto es que entre los ciudadanos catalanes independentistas o no, existe la idea de que todos deberían independizarse, ya no de España, sino del gobierno de Mariano Rajoy, al que consideran ser un inútil como gobernante, incapaz de regir correctamente el gobierno de España.