El futuro acorralado

EDITORIAL

El  adolescente  dominicano que hoy llega a la edad de buscar su primer empleo, tiene los caminos cerrados. Sin trabajo y sin estudios tiene que emprender su largo trotar en la vida.

Es la sociedad que le cierra las puertas, es un excluido por causas del sistema. No llega a rebelde, ni tiene causas, si no es recomendado por un padrino o es hijo de un influyente funcionario, le costará mucho conseguir empleo.

Sin el primer empleo no puede seguir estudiando ni mejorando su entorno. Con el primer empleo, con un salario mínimo con tope de 10 mil pesos, está con la soga al cuello. La canasta básica familiar, a nivel popular, esta sobre los 30 mil pesos mensuales.

Para pensar en el futuro del país tenemos que mirar detenidamente a ese joven que va por la calle, con los bolsillos vacíos, sin entrar a los medios de producción y abandonando la escuela antes de tiempo. Es un ente sin futuro, y que podría estallar en cualquier momento.

Con el paso del tiempo serán los adultos de mañana, los que deberían seguir con la transición. El hombre cambia a la sociedad, pero los rasgos tradicionales de sociedades cerradas, van pergeñando el hombre sin futuro.

Hoy solo hay adolescentes tratando de subsistir. Los rebeldes sin causa son parte de la historia. Los rebeldes con causa han mordido el polvo, y no dejaron sustitutos. Para pensar en cambios sociales profundos, se debe iniciar de inmediato la tarea, para ver si en un plan a largo plazo se puede llegar a buen puerto.

Vemos de nuevo las estadísticas del Banco Central en el sentido de que la economía dominicana sigue creciendo, Pero se pone de manifiesto de nuevo la ley del embudo. Los más privilegiados se hacen más ricos, y los pobres sin ver una luz al final del túnel.

Los hemos dicho en varias ocasiones, el país está experimentado un gran avance económico, pero en lo social hay serios problemas e inconvenientes y es la hora de hacer revisiones de conductas y equilibrar la balanza, para que ese crecimiento se refleje en todos los extractos sociales del país.

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