Cerveza Presidente, marca país que se debilita

Por Johnny Arrendel

Presidente tradicional era una cerveza cuya formulación, textura y sabor llenaban de orgullo a la población dominicana.

Los quisqueyanos dentro y fuera del país estaban seguros de que cualquiera que probara “una fría” de la marca nacional se iba a enamorar de ella y la recordaría por siempre y doquiera.

Pero he aquí que la marca, sus antiguos propietarios de CND y luego de E. León Jiménez (Bohemia-Marlboro), no se prepararon para la apertura de mercados que vendría.

La Bohemia compró la Presidente, por si no lo recuerdan, y luego una renovación de la misma empresa: Bohemia Especial, a menor costo, le hizo un hoyo a la “verdezuana”.

Entonces vino reforma tributaria en RD, las bebidas de menos contenido alcoholico pagan menos impuestos y Presidente trabajó para el inglés al debilitar su marca emblema: Presidente Tradicional para promover la modalidad “Light”.

Entró al mercado nacional la Ambev, desde Brasil, la cervecería más grande del mundo , introdujeron Brahma a 3 por solo 100 pesos, y la Presidente no tenía cómo enfrentar una competencia de ese tipo.

Entonces, al no resistir, la marca emblemática de cervezas dominicanas fue vendida y pasó al catálogo de Ambev (Hoy Imbev).

Pero Imbev ha convertido la Presidente, ex cerveza más querida por lo ciudadanos de RD, en una verdadera bebida de jornaleros, una bagatela ligera.

Incluso, reportes desde el extranjero indican que la Presidente de exportación se fabrica en Guatemala y no aquí.

Recordarán que para cada Navidad se producía una escasez de cerveza Presidente, muchos decían que “artificial”, y la consiguiente subida de precios.

Pues bien, Presidente ha decaído a tal punto, que este diciembre se vendía en supermercados a solo 55 pesos la botella de 12 onzas, algo más de un dólar.

Mientras tanto, el mercado dominicano en sus segmentos de clase media estandar hacia arriba ya es claramente dominado por las cervezas alemanas y de Bélgica.

En cambio, los sectores de menos ingresos son copados paulatinamente por productos como las cervezas de bajo costo Coors Light (estadounidense), Polar (de Venezuela) y Corona, versión Coronita (México).

Ya no hay prestigio en tener en las manos una “pequeña” Presidente, mientras las chicas te chequeaban en un colmado.

Lo mismo en los bares, todo mundo prefiere una una copa de Guinnes por encima de la jarra de Presidente.

Todo quien quiere plantar bandera en un hotel cinco estrellas, restaurante de primera, discoteca o gasolinera moderna pedirá una Stella Artois, Erdigen Paulaner, Duvel o Leffe.

Cierto que en los colmados y centros cerveceros se vende todavía mucho la Presidente, sobre todo la tipo Ligth, pero no tanto como antes.

Esa botella verde ante era adorada por los dominicanos, sin embargo, ahora, una marca de su propia casa le hace sombra, la “One”.

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