ELECCIONESTegucigalpa, (EFE).- Los comicios generales en Honduras se celebran hoy con gran afluencia de votantes y el criterio de los candidatos presidenciales de que la jornada se desarrolla en orden y en relativa tranquilidad, pese al asesinato por pistoleros de cinco personas cerca de un centro electoral en el Caribe.

La misión electoral de observación de la Unión Europea (UE) señaló que las elecciones hondureñas se desarrollan de manera pacífica, con transparencia y gran participación.

Transcurrida más de la mitad de la jornada, el hecho que empañaba el fervor electoral era la muerte a tiros de cinco personas en la aldea Belén, en el departamento caribeño de Gracias a Dios, conocida como La Mosquitia, limítrofe con Nicaragua y donde operan bandas de narcotraficantes, según fuentes políticas.

Las autoridades de Honduras, uno de los países más pobres de América Latina y más violentos del mundo, según la ONU, no habían precisado si el suceso de Belén tiene relación directa con el proceso electoral.

El candidato del gobernante Partido Nacional (conservador), Juan Orlando Hernández, dijo a los periodistas tras ejercer el sufragio en la ciudad de Gracias, departamento occidental de Lempira, que los comicios “son una fiesta” y que transcurrían “en orden y con un nivel de participación que va a ser histórico”.

Según las últimas encuestas de octubre pasado, Hernández, también presidente del Parlamento, es uno de los favoritos para acceder al poder, junto con la candidata del partido Libertad y Refundación (Libre, de izquierda), Xiomara Castro, esposa del expresidente Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio de 2009.

Entre Hernández y Castro, según los sondeos, habría un empate técnico, aunque los dos políticos se han declarado ganadores inclusive antes de las elecciones.

La esposa de Zelaya dijo, después de votar en el departamento oriental de Olancho con su marido, que “mañana comienza una nueva Honduras”.

“La fiesta está desde ahora, el día de mañana comienza una nueva Honduras. Con fe y esperanza (vamos) a construir la nueva patria”, subrayó Castro.

De ganar Castro, sería la primera vez que una mujer y la izquierda lleguen al poder en Honduras, en tanto que si triunfa Hernández le estaría dando el segundo triunfo consecutivo al Partido Nacional desde 1980, cuando el país retornó a la democracia.

En tercer lugar de las encuestas, aunque muchos no descartan que pueda dar una sorpresa, ha figurado el candidato Mauricio Villeda, del Partido Liberal, hasta ahora primera fuerza de oposición, que internamente se resquebrajó tras el golpe de Estado a Zelaya.

“La gente esta votando tranquilamente, todo se desarrolla libremente. Vamos todos a votar”, subrayó Villeda, hijo del expresidente Ramón Villeda Morales, quien fue depuesto por los militares el 3 de octubre de 1963 a dos meses de que concluyera su mandato.

El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), David Matamoros, dijo en cadena de radio y televisión que hasta las 13.00 hora local (19.00 GMT) a tres horas para que cerrarán los centros de votación, que todo se desarrollaba “con total normalidad” y que el ambiente era de “alegría y entusiasmo”.

En la contienda participan, por primera vez, nueve partidos, cuatro de ellos surgidos tras el golpe de Estado a Zelaya.

El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, dijo tras votar que “todos los candidatos deben aceptar el veredicto del pueblo”.

“Todos a votar, hay que votar por la paz, por la democracia, tenemos enormes problemas los hondureños y la única forma de resolverlos es aprovechando lo que ya está definido como los programas sociales”, dijo Lobo.

El gobernante, cuyo mandato concluirá el 27 de enero de 2014, ejerció el sufragio en la mañana en Juticalpa, departamento oriental de Olancho, desde donde regresó este mismo domingo a Tegucigalpa.

Las iglesias católica y evangélica pidieron a los hondureños que hicieran de las elecciones una “fiesta cívica” y a los candidatos que reconozcan los resultados de la votación.

Unos 5,3 millones de hondureños, de los 8,5 millones de habitantes del país, estaban convocados a las urnas en un país marcado por la violencia criminal que deja unos 20 muertos diarios, la pobreza y una crisis económica sin precedentes. En Honduras no hay segunda vuelta electoral. EFE