Amas de casa deben ser prioridad en lucha contra el VIH

sidaTiene 18 años, dos hijos de 2 años y seis meses de nacido, y un diagnóstico que a pesar de su corta edad casi la entierra.

Cuando tuvo a su segundo hijo supo que era portadora del VIH. El hombre con el que empezó su vida en pareja la infectó.

Devastada llegó con su historia a ‘Lila Mujer’, la asociación que hace diez años levantó sus bases en medio de las calles estrechas del barrio Las Orquídeas, en el oriente de Cali.

Allí no hay avisos, ni esa lucha se hace a grito herido, pero cuando la puerta se abre es porque un drama envuelve a una familia. Allí, llegan mujeres de todas las edades, las que están en edad productiva, abuelas y, cada vez más, jovencitas.

“Lo que nos sorprende es que encontramos más amas de casa, mujeres que han asumido el papel del hogar y son afectadas por sus parejas estables”, dice Janeth Valencia, directora de ‘Lila Mujer’, quien insiste en sensibilizar a las mujeres en la necesidad de exigir preservativo, una barrera para cerrarle el paso al mal sobre el cual, hoy, el mundo vuelca su mirada para conmemorar el Día Mundial de Respuesta al VIH/sida.

Lo dice con conocimiento de causa. Ella misma hace 17 años, un 2 de diciembre de 1996, cuando el estigma de ser portador era más avasallador de lo avasallador que es ahora, vivió la misma situación.

“Fue difícil desde el principio por ser mujer, afro, vivir en el Distrito de Aguablanca y tener VIH. Complejo por el estigma que reúnen todas esas cosas, más enfrentarse al sistema de salud”, recuerda.

Por eso se empeña en escuchar y animar con charlas, talleres y diferentes actividades a quienes llegan a la Asociación para que desde su alma saquen la fortaleza que necesitan para enfrentar el virus. “El VIH no lo mata a uno, es todo ese que hay alrededor, la negación, la vergüenza y la estigmatización.

Por eso, les enseñamos a que se acepten, que amen sus cuerpos y se amen tal y como son. Muchas ni siquiera piensan en ellas, sino lo que se viene para sus hijos, para sus familias, muchas se niegan a que sus hijos conozcan su diagnóstico. Eso hace todo más difícil”, insiste.

La sicóloga Diana Duque agrega que la tarea se ha realizado a pulso, pero lo que más preocupa es que todavía muchas se esconden. Detrás hay historias de maltrato, dependencia económica y falta de educación.

‘Lila Mujer’, las busca casa a casa para darles ese ánimo porque sabe que no es fácil. Cuando nació la Asociación, recuerda Yaneth, se enfrentó a las amenazas, “hay que sacar a esas sidosas, decían”, incluso una de las mujeres fue asesinada.

Claro que también hay hombres que buscan apoyo. “Conocimos a uno que se realizó la prueba y fue positivo. Lo grave es que todo el proceso lo ha hecho con una cédula que encontró y más grave aún que su esposa no lo sabe”, refiere Yaneth.

Otra preocupación es que en los estratos altos hay un silencio que aumenta el subregistro y no permite que haya atención.

Por Lila han pasado más de 100 mujeres y el trabajo apenas empieza. Ahora, dice esta abandera de la lucha contra el VIH/sida el sueño es contar con un hogar de paso para aquellas que vienen de otras regiones en busca de sosiego.

Un carnaval por la vida

Aunque en Lila Mujer están convencidos que el eVIH/sida es un tema que debe abordarse los 365 días del año. Aprovecharán la conmemoración para realizar un Caravana de la Vida.

Partirán a las 11 de la mañana del domingo de la Estación Andrés Sanín y terminará en la sede de la Asociación, donde se proyectarán películas, habrá actividades culturales y lúdica, pero sobre todo sensibilización. REDACCIÓN CALI

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